El cine es un espacio de identificación, de educación, de industria y de arte. Y todo eso, está dentro de este blog.

martes, 28 de diciembre de 2010

Los 25 films que este año entran a formar parte del Registro Histórico Nacional de Estados Unidos



La biblioteca del Congreso Nacional de Películas ha reconocido a 25 películas más por su importancia cultural, histórica o estética. Lo más irónico es que la lista está encabezada por la parodia “¿Y dónde está el piloto?”, que nadie dice que no tenga su genialidad pero no es una contribución al patrimonio cultural, me parece.

Bien, también se demuestra nuestro siempre presente sentido del pésame, ya que son festejados largometrajes en los que participaron personas que recientemente aparecieron en los obituarios: Leslie Nielsen, Blake Edwards e Irvin Kershner y aunque los voceros se apuraron en aclarar que era coincidencia, bue… no suena a tanto ¿O sí?




La lista es:
1.¿Y dónde está el piloto? (1980) ver ficha técnica en IMDB

2. Todos los hombres del Presidente (1976) ver ficha técnica en IMDB

3. The Bargain (1914) ver ficha técnica en IMDB

4. Cry of Jazz (1959) ver ficha técnica en IMDB

5. Electronic Labyrinth: THX 1138 4EB (1967) ver ficha técnica en IMDB

6. El Imperio Contraataca (1980) ver ficha técnica en IMDB

7. El exorcista (1973) ver ficha técnica en IMDB

8. The Front Page (1931) ver ficha técnica en IMDB les recomiendo que vean la versión de los 70s de Billy Wilder con Lemmon y Matthau.

9. Grey Gardens (1975) ver ficha técnica en IMDB

10. I Am Joaquin (1969) ver ficha técnica en IMDB

11. It’s a Gift (1934) ver ficha técnica en IMDB

12. Let There Be Light (1946) ver ficha técnica en IMDB

13. Lonesome (1928) ver ficha técnica en IMDB

14. Make Way For Tomorrow (1937) ver ficha técnica en IMDB 
15. Malcolm X (1992) ver ficha técnica en IMDB

16. Del mismo barro (1971) ver ficha técnica en IMDB

17. Newark Athlete (1891) ver ficha técnica en IMDB

18. Our Lady of the Sphere (1969) ver ficha técnica en IMDB

19. La Pantera Rosa (1963) ver ficha técnica en IMDB

20. Preservation of the Sign Language (1913)

21. Fiebre de Sábado por la noche (1977) ver ficha técnica en IMDB

22. Study of a River (1996) ver ficha técnica en IMDB

23. Tarantella (1940) ver ficha técnica en IMDB

24. Lazos Humanos (1945) ver ficha técnica en IMDB

25. A Trip Down Market Street (1906) ver ficha técnica en IMDB

miércoles, 22 de diciembre de 2010

En este pueblo ya no cabemos los dos: tipología western



El western ha sido figura del cine estadounidense más que cualquier otro género. Inicialmente por servir como conductor de aquellos valores sobre los que se construyeron como nación: una inclinación racista – imperialista en la que el indio o el extranjero era casi siempre el villano y el americano era siempre el defensor de la justicia o el “outsider” dispuesto a sacrificarse por hacer un bien mayor. Éste es un recorrido por algunas de las mejores cintas que nos han dejado estos duelos y un conjunto de tips que lo diferencian del resto. Recarguen sus armas que acá vamos.

·         Si bien la vestimenta que uno relaciona con el western fue creada por el circo de Bufalo Bill (de hecho algunos personajes que realmente existieron y hay documentaciones de ello, vestían de traje), el sombrero, el revólver, el chaleco y demás se han instalado de tal manera en el imaginario que uno no puede pensar en las Guerras Indias (finales de la Guerra de Secesión) con alguien vestido de otra forma.

·         El personaje principal puede ser un sheriff o un pistolero pero siempre es alguien con una moral muy alta y que es fiel a ella, es decir, que durante el film no traiciona nunca en lo que cree.

·         El paisaje es una constante también, ya que son espacios desiertos, pueblos pequeños y siempre, claramente, en el lejano oeste. En él también se reconocen espacios comunes como la comisaría o sede del sheriff, el bar con las puertas tipo persianas de madera, el banco y la estación de tren.

·         Como en general presenta una moraleja más que una historia en sí, el western (spaguetti para los italianos) suele relatar a través de una sociedad generosa, moralmente pura cómo éstos valores ganan por sobre el vandalismo de los indios, o mexicanos (o rusos si te descuidás). Es por esto que presenta un subgénero hasta romántico en el que el hombre es el héroe y la mujer es pura, casta y lo espera.

Posterior a la Segunda Guerra, el género sufrió un cuestionamiento básico que tenía que ver con esta cuestión antes mencionada del racismo – imperialismo y se convirtieron en temáticas y escenarios más oscuros. Esto también tiene que ver con que al final de este conflicto bélico, muchas miserias humanas quedaron al descubierto y las temáticas debían acompañar esto. En esta época, el spaguetti (versión italiana del western) tuvo mucho más éxito ya que planteaba situaciones más violentas y un sentido del humor más irónico presente en todo momento. 
Dejaba, así, de ser tan rígido en su mensaje para ser más “real”.

En los 60s se inició un movimiento dentro del género en Hollywood que buscaba reivindicar la figura del nativo. Luego de esto, también empezó a flexibilizarse la forma de presentar al bien y al mal y que las mujeres no eran sólo puras o prostitutas.

Pasado ese momento, el género fue perdiendo fuerza, dejando a su paso planteos más bien del cine negro que del lejano oeste. Algunas corrientes reconocen rasgos de western en otro tipo de films como los futuristas o los bélicos, pero, a mi entender, eso se da porque ya no existen los géneros puros: son híbridos que toman características de lo que pueden en orden de que la historia funcione.

15 westerns que no te podés morir antes de ver:
- Duelo al sol ficha técnica en IMDB
- El hombre tranquilo ficha técnica en IMDB
- Más corazón que odio ficha técnica en IMDB
- A la hora señalada ficha técnica en IMDB
- Por un puñado de dólares ficha técnica en IMDB
- El bueno, el malo y el feo ficha técnica en IMDB
- Harry el sucio ficha técnica en IMDB
- Butch Cassidy and the Sundance Kid ficha técnica en IMDB
- Pequeño gran hombre ficha técnica en IMDB
- Los Imperdonables ficha técnica en IMDB
- Danza con lobos ficha técnica en IMDB
- Sin lugar para los débiles ficha técnica en IMDB

lunes, 20 de diciembre de 2010

Películas navideñas



Se acerca esa época del año en la que uno piensa en nieve y que las luces intermitentes todo lo pueden lograr. Amén de los buenos deseos y la buena onda de tener una excusa para reunirse, comer y tomar, las películas que tienen una ambientación de esta época, en general hablan de la esperanza del amor. Es por eso que les preparé unas diez pelis para que si están haciendo zapping este 25 y las ven, las miren de nuevo…

1) Realmente amor Ficha Técnica en IMDB
2) Mientras dormías Ficha técnica en IMDB
3) El expreso polar Ficha técnica en IMDB
4) Los fantasmas de Scrooge Ficha técnica en IMDB
5) El joven manos de tijeras Ficha Técnica en IMDB
6) El descanso Ficha técnica en IMDB
7) Mujercitas Ficha técnica en IMDB
8) Pesadilla antes de navidad Ficha técnica en IMDB
9) Hombre de familia Ficha técnica en IMDB
10) Mi pobre angelito 2 Ficha técnica en IMDB

Moulin Rouge

Esta película es un fantástico delirio. Tiene el despliegue visual de todo musical y se apoya en que las canciones son parte ya de la cultura popular en nuevas versiones.


La historia en sí no tiene nada de emocionante: el amor imposible entre una cortesana atrapada en el Moulin Rouge (de la misma forma que Sally Bowles en Cabaret y con clarísimas influencias de “La Dama de las Camelias”) y un escritor tierno, romántico y, por lógica, sin un centavo. Mientras los estándares de la Revolución Francesa se levantan durante toda la película, uno es llevado a un París que nunca existió, pero que es sumamente hipnótico.

Somos llevados danzando y volando desde un elefante hasta la Torre Eiffel y ¿Es que importa? No, en un mundo tan mágico como al que se recurre para escapar, nada es imposible ni absurdo. Así que la historia en realidad no importa mucho, sino que fue el vehículo para volver a traer esa ola de musicales y es una maravilla visual. Además de esto, las canciones han sido bien escogidas y las versiones las cargan de nuevos significados.

Es un colorido desfile decadente, en el que los vicios y la muerte no pueden esconder algo tan puro como el amor. Todo sea por esos fantásticos espejismos…


La Caída, de Oliver Hirschbiegel

Esta película fue muy comentada por dos razones: primero porque tuvo la osadía de ser el primer film sobre Hitler de origen alemán en mucho tiempo y segundo porque no habla de la época “de grandeza” del dictador, si no de la decadencia del movimiento (lo cual, convengamos, es políticamente correcto). Las bombas caen en Berlín y el Führer convoca a ejércitos ya enterrados hace tiempo, negándose a abandonar la ciudad.



La mayor parte del largometraje transcurre en el búnker en el que se vieron obligados a encerrarse los últimos quince días de la vida de Hitler, utilizando como narradora a su secretaria, una de las pocas sobrevivientes que murió en el 2003 y ha inspirado novelas y documentales con su testimonio. Claro que hablar de humanizar a la bestia no sería bien visto por nadie y eso es algo con lo que el relato no coquetea, sino con el hecho de que hay dogmáticos que realmente no entendieron la magnitud o eligieron deliberadamente no hacerlo en pos de un mayor bien.

Termina siendo un anciano prematuro y con párkinson que casi se negaba tanto a la derrota que hablaba del sueño del imperio frente a una maqueta y no se temblaba el pulso para hacer padecer a todo el pueblo sus propias manías. De alguna forma muestra que la justicia llegó en la decadencia absoluta y en ese tiro que hizo estallar su cerebro. Sigue siendo una de las bestias más temidas y recordadas del siglo XX y su caída es tan épica como su ascenso.


Tiene otros costados duros: por un lado, el hecho de mostrar la adoración que sentían sus copartidarios hacia él y por otro, la intención de su secretaria de “lavarse las manos” diciendo que ninguno de los miembros del partido sabía lo que pasaba en los campos. Puede tener un aspecto cierto desde el punto de vista que uno pierde la dimensión del horror cuando vive en él, pero es polémico en cuanto a la necesidad humana de encontrar un culpable y, en este caso, el villano se les escapó de las manos. Termina funcionando como una expiación, por momentos, que el resto de la Humanidad no está dispuesto a dar a los altos mandos pero sí al pueblo alemán en general.


Ver a Magda Goebbels envenenar a sus hijos para luego suicidarse junto al Führer por no querer vivir en la “vergüenza” de un mundo no-nazi demuestra que el genocida no estaba solo: que había una nación detrás y eso es uno de los mea culpa más importantes de Alemania. Mientras otros países se guardan sus propias mugres bajo la alfombra o deciden mirar para otro lado, los germanos siempre se han sentido y hecho responsables de este movimiento. Y le ha costado más que sangre, sudor y lágrimas. 

Pizza, birra, faso, de Bruno Stagnaro y Adrián Caetano

Este largometraje fue filmado en Buenos Aires durante la presidencia de Menem, lo que implica un descarnado neoliberalismo y se ve una migración importante de jóvenes del interior hacia Capital Federal. Dentro de esta historia se muestra “la consecuencia no deseada”, la alienación como inversión del progreso: la desocupación que lleva a la vida delictiva, a lo errante, al canibalismo de “hacerse en la calle”.



A través de estos cuatro chicos en una casa tomada, encuentran su subsistencia en robar, pero siempre dependiendo de alguien que les tira el dato teniendo que pagar una comisión por ello. Por cada vez que exponen su vida, ganan alrededor de cuarenta pesos, lo que solo les alcanza para pizza, cerveza y cigarrillos, por los cuales se pelean y gracias a los cuales se hablan durante toda la película.


Se ve, también, el poco aprecio a la vida, el resentimiento frente lo que les ha tocado vivir y sin tener fuerzas ni ver la forma de cuidarse o de salir de allí.


Constantemente presente está una cuestión machista tanto en su trato a la mujer (siempre se refieren a ellas como “putas”) como a miembros mismos de la banda que son más chicos o con menor experiencia.

De una cierta forma enfermiza, si se quiere, se intenta recalcar los lazos afectivos entre los protagonistas de manera no tan heroica, pero sí contundente a través de la llegada de un bebé.
Se utiliza como escenario repetidas veces al obelisco de manera de situar al espectador no sólo en la ciudad, si no en la zona, invitando a mirar un poco al costado de un trayecto que muchos hacemos todos los días. La cumbia es su música de expresión.


Una película que responde a una ola de denuncia contra la violencia que todos odiamos pero festejamos respondiendo a sus normas y consumiendo sus productos. Toda la verdad asusta, el problema es que la sociedad lo digirió como a “un mal necesario”. Y bueno, mientras el Córdoba tenga cerveza…

Perros de la calle, de Quentin Tarantino



En esta película todos nos dimos cuenta de que éramos testigos del nacimiento de un director absolutamente diferente al resto. Lleno del que ahora reconocemos como su estilo, Tarantino plaga este relato de extensos diálogos que no dicen nada y la sangre sale a borbotones.


Estructurado con flashbacks a partir de un robo frustrado, el film se convertirá en una serie de acciones desesperadas por encontrar a “la rata”, o sea, quién fue el que los vendió.


Así es como van reconstruyendo los hechos, subiendo el nivel de ansiedad mientras sienten que la policía puede llegar en cualquier momento. Se presenta al paranoico, al sádico, al cerebral, al infiltrado y a todos sin saber el nombre del otro, ya que ellos mismos fueron presentados con seudónimos de manera de no poder delatarse en caso de que todo saliera mal.


La estética es cruda, casi realista, tan torpe como la situación. No sé si es la mejor de Tarantino (es la que más me gusta) pero a partir de ella les quedó claro a todos que había nacido una estrella detrás de cámara. Tim Roth y Havey Keitel logran ser inolvidables frente a cámara y toda la situación de un perverso Michael Madsen hace pedir a gritos una historia. 

Es de las pocas de Tarantino que realmente me da esa idea episódica en cuanto a que lo que estoy viendo de los personajes es un momento sin que demuestre realmente un crecimiento o un cambio (en algunos, por obvias razones). Es la película que miro y pienso "este personaje se merece ser protagonista en una película. Pero entonces ese también, ¿Y ese cómo llegó acá?". Y eso demuestra, una vez más, que los personajes de Quentin son maravillosos como su cine.

El señor de los anillos, de Peter Jackson



Probablemente, una de las mejores sagas literarias de la historia y, sin lugar a dudas, su trayecto a la pantalla fue la responsable de haber vuelto a traer a colación la idea de las sagas. Económicamente es comprensible, ya que una entrega publicita a la otra y una vez que se consigue un público adepto, seguirá la historia hasta donde llegue. Mientras que cuando era chica escuchaba todo el tiempo “las segundas partes son malas” ya que era sólo el resultado de que la primera había tenido mucho éxito, esta producción tuvo la arrogancia de terminar de tirar por la borda a este concepto y presentar un extenso y bien logrado film en tres partes. Quedaba así solucionado en parte el problema de la continuidad de actores o de escenarios y es que sólo el amor de un fanático de la historia podía lograr una adaptación tan bien hecha. Peter Jackson, el maestro de orquesta, lo logró.



Maqueta de La Ciudad Blanca de Gondor
Si bien no estoy segura de que sea correcto llamarla épica ya que es fantasía con toques de ciencia ficción, este relato tan bien trazado es un poema a la amistad, a la lucha por la paz y al derecho de vivir. En un escenario medieval, basado en la cartografía que el mismo Tolkien creó para los libros, las batallas logran recrear tácticas y estrategias, valiéndose de la magia digital y de la naturaleza de Nueva Zelanda. No puede dejarse de lado la inmensa música que ayuda a poner en contexto todo lo magnífico de pelear por quedarse en un espacio, por llamarlo propio, por poder salvar lo que se cree bueno y necesario de este mundo (¿Cómo, no vivimos en la Tierra Media?). 


La Ciudad Blanca en el film
Utilizando a un papel principal con bastante poca gracia (Elija Wood, no Frodo) logra evocar un poco a la idea del western ya que posee una capacidad de renuncia infinita por creer que su sacrificio logrará “un bien mayor” y por lo otro, a la teoría del caos de Einstein en la que lo más mínimo, hasta el aleteo de una mariposa, puede cambiar el curso del universo. El Hobbit puede ser lo más pequeño, pero su tenacidad no lo es. A lo largo de toda la saga literaria, los Hobbits serán los más subestimados en todas las razas, pero los que siempre estén generando el cambio.

Así es como en su lucha por defender lo que conocen y aman, esta comunidad del anillo se une, fracasa pero sabe aprender de sus errores. Como casi todas las películas que tratan  de crisis y guerra, logra retratar a lo mejor y a lo peor de las personas (aunque sean de otras “razas”, los enanos, elfos y magos tienen mucho de humanos), por lo que los valores parecen potenciarse y encuentran el momento justo para gritar “muerte” empuñando espadas y ponerte la piel de gallina.


Hasta se puede traer a colación la soberbia presente en todo ser humano cuando crea vida, ya que los orcos eran el resultado de barro y hechizos, como nosotros. Por ahora sólo se me ocurre relacionarlo con el ejército de clones de Star Wars pero si algún día se rebelan podrían ser Blade Runner o 2001: Odisea en el espacio.

¡Gracias, oh Gran Jackson! Pero sobre todo, eternamente agradecidos a Tolkien por darnos el pasaporte a la Tierra Media. Hablen "amigo" y pasen.

Kill Bill, de Quentin Tarantino


Tarantino, como todo creativo, está lleno de agallas. Es la única explicación posible para que un tipo decida filmar con estética de animé japonés la primera entrega y con una de western la segunda y logre que funcione. Si bien siempre sostengo que la primera es mejor simplemente porque es la que te fuerza a ver la segunda, la obra en sí es memorable.



Kill Bill, su título y su desarrollo, son un deseo, una venganza y un destino. Todo el resto no importa. El mundo se resume en una lista de nombres y en una víctima que vive con una bala en su cabeza (y que estuvo cuatro años en coma) y sobrevive. El hueso más duro de roer.

Uma Thurman encarna a esta diosa guerrera que tuvo la disciplina y pasión para dominar las artes marciales, el corazón de Bill y la musa inspiradora de ese fantástico cuadro en el que analiza a sus oponentes (los locos 88) enfundada en un traje amarillo, mirando hacia adelante y utilizando la espada curva como espejo retrovisor. Sólo Tarantino puede inyectarle adrenalina en el corazón para volverla una asesina descarnada (haciendo referencia a su papel en Pulp Fiction).

Somos introducidos a esta historia cuando la vemos golpeada, derrotada, en el piso en blanco y negro, suplicando por su vida y la de su bebé. Ya conocemos a Bill como el desgraciado y justificamos lo que sea que ella tenga que hacer para perseguirlo. 


La música, en este como en casi todos los films de este autor, es otro factor importante. Le da un carácter lúdico y liviano a veces y otra un tinte melodramático por más que en la primera opción casi siempre son derramamientos de sangre gigantes y cruentos. No hay que olvidarse que este director hace mucho uso de la violencia en una hipérbole que le suele quitar dramatismo. En este caso vemos litros y litros de sangre correr pero siempre entendemos que es la búsqueda de vengar el dolor de esta mujer. 

La utilización de animaciones en la presentación de O – Ren iShii es altamente dramática y no hace ruido por ser coherente con el resto del film, dividido en capítulos y cada uno con su personaje y su planteo. También se denota, una vez más, el fanatismo de Quentin por los cómics considerando que todos los alias de esta banda de asesinos son nombres de villanos del Capitán América. Ni hablar cuando en la segunda entrega, Bill y nuestra heroína comparten una teoría sobre Superman. 


Completan el elenco un misterioso Bill que no aparece hasta la segunda entrega pero se presenta como el titiritero de la situación, su hermano encarnado por el genial Michael Madsen que nunca abandona su sombrero vaquero y está feliz de que ella se haya despertado (tampoco se sabe el nombre del personaje de Uma Thurman, si no que la llaman simplemente “la novia” porque estaba en el ensayo de la ceremonia cuando le pegaron el tiro en la cabeza) para poder vengarse, su actual novia, una rubia infernal con un parche en el ojo que resulta ser Darryl Hannah y su Sophie, quien es la mano derecha de O –Ren Ishii que siempre es espectadora y pocas veces participa de las situaciones. Su rol es el de testigo.

En la segunda entrega no hay tanta sangre como el sabor a despedida, como el de esperar el castigo porque se sabe que se lo han buscado y porque lo que le hicieron a esta mujer no merecía ser tal. Una historia de celos, de venganza, de sangre que se cierra en sí misma para ahogarse.

Snatch, de Guy Ritchie




OK, tengo que confesar que me sé de memoria cientos de líneas de esta película porque amo el humor ácido e irónico que manejan. Me divierte la perspectiva que presenta de la religión, de los yankees y de los gángsters.

Habiendo dicho esto, a Ritchie siempre se lo criticó por imitar a Tarantino en un momento en el que parecía que cualquiera que utilizara recursos de videoclip o videojuegos estaba haciendo un homenaje a Quentin y no explorando las posibilidades de un relato en otra estética. Imitación o no, la pieza tiene el sello de Guy y, además, el resultado es excelente.

Snatch es una de sus mejores producciones lejos. Tiene un gran dinamismo, cosa que también se apoya en la música, la presentación de los personajes al estilo cómic que el narrador (figura infaltable de Ritchie) presenta con aderezos personales y un sarcasmo increíble.


En este caso es la historia (coral, como siempre), de un diamante que es robado al principio de la película y hará un impresionante recorrido por toda la ciudad y todas las bandas que al principio parecen inconexas. Tenemos al americano que odia Londres, al comerciante de joyas que se hace el judío porque cree que es bueno para los negocios, al mafioso duro que maneja las peleas clandestinas, a dos promotores pequeños de boxeadores, a unos rusos inmortales y a unos gitanos. Si este diamante juntara millas, haría un despelote.

Son películas fáciles de ver, en las que te reís sin parar y cuando te das cuenta de que terminó, hasta apreciás su originalidad. La edición es realmente perfecta y el nonsense inglés está utilizado de una manera impecable. Tenemos a matones brillantes, no tan brillantes, pero lo que todos conocen es el sarcasmo.

En este caso, la secuencia que se repite de Avi en el viaje de Nueva York a Londres, en la que se cierra la puerta del taxi amarillo, se toma un trago, el avión despega y sellan el pasaporte tiene un uso narrativo cual muletilla, que es muy interesante y lejos de cansar, arranca varias risas (sin mencionar que es una gran forma de crear similitudes y elipsis sin agotar al espectador). Ni hablar de que intenten intimidar a un matón con una réplica de una Eagle. 


Los aplausos se los lleva la interpretación del gitano de Brad Pitt en su construcción del personaje, pero todos los ojos se posan en Jason Stratham. Ya era gigante antes de ser el Transportador. Y no hay personaje como el de Boris, the Blade.