El cine es un espacio de identificación, de educación, de industria y de arte. Y todo eso, está dentro de este blog.

lunes, 5 de octubre de 2015

Las lunas en el cine

Sí, me resistí todo lo que pude al encanto de la "Luna Roja" pero no pude: tengo que escribir este post. Tampoco es una mala elección de día: en la Antigua Roma se nombraba a los días en relación a los astros, así que si bien el Cristianismo resignificó la estructura de la semana, el día lunes es el dia de la luna. 

Y sí, claro, se viene un conteo de las mejores lunas del cine. Con algunas obviedades (que me disculpen los modernos pero el puesto 1 es demasiado fuerte para todos los nostálgicos enamorados del cine) y espero que alguna sorpresa. Como siempre, gracias por estar del otro lado y leo sus comentarios.

Como Bonus Track: el tema que puede ser la música ideal para este post:


7) Harry Potter y el Prisionero de Azkabán


El Hombre Lobo nunca tuvo una representación digna en pantalla, digamos la verdad. La versión con Benicio es abominable, ni hablar de las de las series teens y todas las posibilidades de lucha con vampiros. Si bien el Lobo de Big Fish me parece adorable, la verdad es que la luna no tiene protagonismo, en cambio en el caso de Harry muestra claramente su importancia al momento de luchar contra el Boggart. Eso y que me cae bien Lupin. 

6) Apollo 13


La miraron de lejos toda la peli. Si eso no te hace sentir amor por el astro (y un cachito de desesperación) nada lo hará.

5) Despicable Me


Gru amó la luna toda la vida y un día la tuvo en sus manos.

4) Perro Andaluz


¿Hubiéramos cortado el ojo si la nube no hubiera atravesado la luna?

3) Rise of the Guardians


¿Quién haría el "llamado" sin el "Hombre en la Luna"? 

2) Alicia en el País de las Maravillas


Cada vez que veo la luna en ese estadío, me acuerdo del Gato de Chesire. El poema a la locura y al hermoso astro.

1) Voyage dans Lune


¿Qué sería del cine, del montaje, de la historia misma, sin que ese coete haya aterrizado en el ojo de esa luna?

¿Cuáles me faltan? ¿Cuáles agregarían?   

lunes, 28 de septiembre de 2015

15 escenas musicales coladas en otro género

Como ya deben saber todos los que me leen, el cine de género es mi favorito. Así como funciona como un cuerpo de textos, en donde sabés qué esperar en una película según esa etiqueta en cuanto a lo argumental, las licencias siempre están a la orden del día. Es por eso que se me ocurrió empezar la semana con aquellas escenas de canto y/o baile que no están en un musical, sino en otro espacio, que no le corresponde, pero que terminan siendo memorables.

El cine posmoderno, después de todo, no es más que mezclar recursos en pos de un nuevo lenguaje. 

15) Pulp Fiction

Volver a ver a Travolta bailar parecía excusa suficiente para ver esta peli. Y hasta hoy me sigue pareciendo. Memorable escena "colada" con la que arrancamos y, encima, tiene el fetiche del director que son los pies (particularmente los de Uma). 


14) This is the end

La parodia del fin del mundo más ridícula sobre la faz de la Tierra. Si bien podemos perdonar muchas cosas, por momentos casi apago la reproducción del rechazo que me causa el humor escatológico de los estadounidenses. Pero mi paciencia fue premiada: ver a Seth haciendo la coreo de Everybody valió todo.


13) Virgen a los 40

Cuando finalmente el personaje principal abandona su virginidad, tiene una manera muy particular de expresar qué le pareció. Sí, Seth Rogen me cae muy bien, no puedo evitarlo...


12) Easy A

Si bien tiene otra escena que podría considerarse igualmente "colada", esta fresca comedia de secundaria americana tiene este y tantos otros homenajes a John Hughes que no podés dejar de pensarla en esta lista. Amaremos a Emma por siempre. 


11) Infancia Clandestina 

Esta gran peli argentina utiliza a esta canción para una secuencia que va hilando la vida en la casa Estrada, acompañados por la voz de Natalia Oreiro en la piel de Charo y quien narra, su hijo, la ve como este ser celestial adorable. Sin dudas de lo más recordado del film.


10) 10 cosas que odio de ti

Esta adaptación de "La Fierecilla Domada" fue uno de los primeros films que vi con Heath Ledger y su carisma y magnetismo parecían traspasar la pantalla. La construcción de una leyenda estaba en camino. Y nada doma mejor a una fiera que una canción...se ve...


9) 500 days of Summer

La mejor metéfora de cómo Tom se sentía después de haberse acostado con Summer. Esto tiene una lógica de parodia tan grande que pasan cosas como que él se vea como Han Solo (o sea, la testosterona viajando en el espacio) o el hecho de que los que van a bailar como apoyo detrás de Tom son todos los oficios más masculinos: obreros, plomeros, albañiles. Digamos que lo reconocen como un semental. Impecable. 


8) Beetlejuice

Tener como inquilinos a unos snobs es la pesadilla de cualquier fantasma. Bueno, no precisamente...

Siempre me encantó cómo dirigió en este caso a los actores, en esas expresiones tan exageradas y lo bien que se compone con el arte y el vestuario. Catherine O'Hara es, sin dudas, una joyita en esta peli.


7) Ferris Buller's day off

John Hughes supo encontrar a los personaes juveniles con sus conflictos creíbles, construyendo lo que en verdad vale la pena ver: problemas de identificación con sus padres, búsqueda de su norte, de qué es lo que quiere hacer. Es decir, jóvenes con la despreocupación y la preocupación todas juntas. Así como si fueran personajes reales y no un mero estereotipo: con profundidad y desarrollo. Y que saben cantar. 


6) Quédate a mi lado

Una escena que sintetiza el lazo de esta madre tan especial que tiene que pensar en no estar más un día y resulta que quien va a estar a cargo es la nueva mujer de su ex marido. Un chiquito adorable, Jena que está enojada desde antes de entrar a la adolescencia y una increíble Susan Sarandon.


5) El club de los cinco

De mis películas favoritas de la historia del cine. De verdad. Puedo verla hasta el infinito y siempre me emociono con las mismas escenas. Esta escena es un canto a la unión de los personajes en sus conflictos y es tremendamente divertida. 


4) Reservoir Dogs

Nada mejor que el baile para disfrutar plenamente de una tortura. Mi peli favorita de Tarantino con un monumental Michael Madsen. 


3) Mar Adentro

Nadie es inmune ni a esta historia ni a esta secuencia, donde la lírica es una puerta para que un tetrapléjico sueñe con viajar hasta la playa y encontrarse con su nuevo objeto de deseo.


2) Risky Business

Un negocio riesgoso es para este adolescente sobrevivir a estar solo...y a contratar una prostituta. Por eso es que esta secuencia es un canto a su libertad...¿Y libertinaje? Clasíco entre los clásicos. 


1) Quisiera ser grande

Sin dudas, de las secuencias más adorables del cine de los 80s. La capacidad de Hanks para la comedia es infinita, y la sostiene con mucho encanto. ¿Qué hubiera sido de los viajes a New York sin Fao? Maravillosa, inolvidable, todos necesitamos este piano en casa...


¿Cuáles agregarían? ¿Cuáles son sus favoritas? 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Cuando ellas toman la pantalla: mejores duplas femeninas

Hace ya un tiempo que me encuentro trabajando en diferentes espacios en duplas femeninas. Algunas funcionan mejor y otras peor, pero sea como sea, hay pocas (si alguna) que no tengan su encanto. Este post es un homenaje a ellas: las mujeres que se arremangan y arremeten para construir un espacio en el mundo y mi conteo son 8 inolvidables duplas en pantalla.

8) ¿Qué pasó con Baby Jane?


Cuando las dos mujeres más malas del cine clásico se encuentran, dan este duelo de veneno que es tan, tan genial que se convierte sin dudas en la mejor (o peor) manera de empezar con mi conteo.

7) Ni idea


Clásico del cine de los 90s, en esta suerte de adaptación de Emma de Jane Austen donde Cher y Dionne son estas amigas un poco consentidas de LA que tienen que combinar sus cerebros (o ausencia de) para poder crecer y hacerse un lugar en el mundo. De esas películas que uno no puede dejar de ver.

6) Thelma y Louise


Este poema a la amistad, en el que agarran la ruta como un escape a sus terribles vidas para liberarse y, mientras los hombres quieren detenerlas, ellas siempre saben cómo retomar esa libertad.

5) La Ciénaga


Nada más angustiante que la quietud. Nada más terrible que no querer ver lo que está sucediendo. Así es como estas dos mujeres, cabezas de su familia, son dos caras de la misma moneda.

4) Tomates Verdes Fritos


Debe ser de las películas más femeninas en la historia del cine. Donde una mujer es capaz de recordar cómo la amistad con otra le dio la valentía que le faltaba y le enseñó a vivir mejor su vida para darle la fuerza y la forma a la vida de otra que la escucha muchos años más tarde. El título apela a una famosa y tradicional receta que impregna a toda la película: no hay nada de transgresor pero mucho de lo cotidiano, porque las cosas más mágicas pasan también en la vida real. 

3) Beaches


Hablando de "chick flicks" esta debe ser el máximo exponente. Beaches es la historia de esas amistades que te marcan de por vida, que no son perfectas, pero que son las que a la hora de la verdad, saben arremangarse para remar en sincronía. Con canción cantada por Bette Midler para llorar a mares. Y terminar la peli y mandar whatsapp meloso a la amiga que no ves hace siglos.

2) Cama Adentro


Esta genial película post la crisis del 2001 en Argentina, donde se habla del golpe económico a escala personal en el caso de una señora de clase media alta que de repente se encuentra con que su única relación estable es con su mucama cama adentro. Un ritmo maravilloso y una enorme e impecable Norma Aleandro hacen de esta película una perfecta combinación entre la señora clase alta y Dora, la mujer que realmente la aguanta y que entiende su soledad. Y también enmascara su posición porque sabe lo que significa para su señora. 

1) La Fuerza del Cariño


Supremacía femenina al 100%, donde los hombres son accesorios porque ellas son las que siguen adelante. De las relaciones madre - hija más potentes jamás escrita y actuada. Aurora en la piel de Shirley McLaine o viceversa (depende cómo creen ustedes que es Shirley en la vida real) es de las madres más monumentales y más aguerridas y Debra Winger le hace frente como esta descocada y rebelde hija que se eleva y quiebra en iguales proporciones frente a nosotros. 

¿Qué otro gran dúo de mujeres recuerdan? ¿Cuál es su favorito de estos? 

lunes, 21 de septiembre de 2015

Lunes de Sagas Presenta: La Pistola Desnuda



La comedia es un género que suele tomarse a la ligera, como si hacer reír fuera tarea sencilla. Les puedo asegurar que tenemos que hacer un mayor esfuerzo para recordar un top 100 de grandes comedias que melodramas. El arte del gag, del ingenio, de poder hacer que la risa se combine con un personaje tridimensional y "con alma" es cada vez más complejo y por eso decidí hacer homenaje a esta saga que siempre me hace llorar de la risa.

De la mano de los hermanos Zucker, los genios absolutos de las parodias, quienes nos regalaron desde Top Secret, Airplane y la que hoy nos trae, hasta Scary Movie de la 1 a la 5, Frank Drebin ha entrado a nuestro propio hall de la fama de los policías del celuloide y nosotros no podríamos estar más agradecidos.

La Pistola Desnuda (De los archivos secretos de la policía) de 1988


El film empieza con esas improbables reuniones de todos los malvados del mundo con lo que para mí es una referencia directa a la convención de la mafia en Florida al final de Some Like it Hot, donde de repente un policía común y corriente muestra no ser tal cuando se infiltra y lanza la amenaza de "No dejen que los encuentre en USA" y su presentación a lo Bond mezcla con McLaine.

Si bien la película va parodiando diferentes films que son referentes, su hilo conductor siempre es el policial, cuestión que te recuerdan con la Femme Fatale (lo sepa o no, ella es el arma secreta del villano), con el narrador en off y con el hecho de que hay un caso por resolver. Además de esto, nuestro héroe es un cínico respecto al amor porque ha sido traicionado por la mujer que amaba.


Para apoyar a la idea de comedia, Drebin es una suerte de Homero Simpson de la Fuerza Policial, donde lo que resuelve es casi por casualidad y por tener valentía, porque tiene menos poder de deducción que una cuchara. Sin mencionar que vuelta y media lo suspenden o termina pasando por alto todas las reglas.

Como no podemos parodiar a un policial sin pensar en "Harry, el sucio", no sólo tendremos una secuencia en un campo de beisball sino que además su arma favorita es una magnum y soborna al testigo que lo soborna de vuelta. Los espacios están plagados de persianas americanas, hay persecuciones en auto casi siempre y un malo re malo.

Mientras tanto los hechos se van dando, no queda otra que que ella tiene le de el dato final porque mientras esperábamos que él llegue, él ya destruyó las pruebas en un incendio ocasional de una manera muy similar al humor de Peter Sellers, tenemos un videoclip en plena fiebre de MTV, el "mensaje" del mafioso es una balacera en los depósitos que llevan su nombre y americanizamos a la Reina de Inglaterra que está mirando un partido de béisball y pasando panchos y cerveza.


¿Lo que nunca falla? El amor es la respuesta a todo: a la vida de él, a la vida de ella para que no sea un robot y a todos los jugadores profesionales de la Liga de LA para que no se maten.

La Pistola Desnuda 2 y 1/2 (El olor del miedo) 1991


Esta es la única entrega de la saga en la que cambiamos de ciudad: vamos de LA a Washington. Si bien la película vuelve a iniciar con una reunión política, esta vez se supone que estamos en el bando de los buenos.

Es verdad que no hay demasiadas innovaciones respecto a la primera, sino que simplemente se encuentran con un nuevo caso y el hecho de que la tiene que recuperar después de que ella lo abandonara en el altar, tiene algunos momentos impecables de comedia como el "Bar de los corazones rotos" que se llama Blue Note donde el decorado son fotos de desastres y accidentes y el travelling nos muestra pura y netamente a hombres llorando sobre fotos o recuerdos de mujeres que los han dejado, o la bomba que funciona a base eléctrica, o el asesino más sensible (que es fan de Barbra).

En esta las referencias se hilan con el mismo ingenio pero hay una variedad mayor: desde Casablanca con el piano y la petición de las canciones, el montaje simbólico al estilo la primera película Bond donde el clímax del encuentro sexual se representa con flores floreciendo, cohetes despegando y fuegos artificiales. Y si todo esto no te resulta suficiente, Zsa Zsa Gabor termina la secuencia de títulos con la baliza policial.

Además, con muy buen tino, el rescate del último momento que es tan típico en estos films es accidental y el discurso que tiene que salvar el día es un plomo monumental, solo salvable con un poco de literatura erótica mal escrita.

La Pistola Desnuda 33 y 1/3 (El insulto final) 1994


Esta vez empezamos con una pesadilla de Drebin que es un homenaje a "Los intocables de Elliot Ness" porque el pobre hombre se siente impotente (literalmente) ya que su mujer lo ha relegado al hogar. Como bien corresponde al género policial, él es un adicto al trabajo y ella siempre teme por su vida con lo cual lo pone entre la espada y la pared: o su trabajo o su familia.

De a poco se muestra que toda la hombría de él dependía de su profesión al punto de que solo plancha durante el día y hornea cupcakes mientras ella se gana la vida en los tribunales. Cuando vuelve a las andadas, automáticamente puede pensar en cualquier otra misión y el mundo le queda chico. Así llegamos a las referencias a "Fuga de Alcatraz", "El Guardaespaldas" y hasta "Thelma y Louise".


Pero las joyas siguen siendo las pinceladas del humor de mala leche que tienen como el de poner el Wall of Fame de la policía a Drebin al lado de Wyatt Earp, Elliot Ness y para J. Edgar Hoover un tutú rosa con tacos. O el hecho de que su relato en off sea interrumpido por un compañero de celda que le pide "que se calle o no va a poder dormir". O inclusive la pelea que mantiene el personaje de Fred Ward en la que se queda con una cabeza de goma en la mano, haciendo alusión a su rol en "Escape from Alcatraz". Pequeñas joyas que demuestran el ingenio de Zucker, sin necesidad de cambiar el foco o la esencia de una comedia bien liviana y ridícula. 

La femme fatale también cambia, introduciendo a Anna Nicole Smith con una sutil referencia a "El Juego de las Lágrimas". 

Constantes:

  • La jefa de Frank siempre es una mujer. Es mucho más sensata que cualquiera de la Fuerza de Policía pero es ignorada de pe a pa.
  • Inicia con una reunión política o con una referencia a la actividad política 
  • Hay una amenaza de un atentado terrorista
  • La secuencia de títulos es con una cámara subjetiva siguiendo a la baliza policial 
  • Priscilla en la primera y en la segunda trabaja cerca del problema. En la tercera termina sumándose.
  • Todos los casos son relatados en off por Frank 
  • En las tres uno de los personajes mira a cámara, buscando la complicidad del espectador. 
  • Siempre pierden al primer testigo: o se escapa o se muere. 
  • Momento en el que se habla de la pareja de Frank y Jane, se necesita de un contexto musical: en la primera hay un videoclip (hasta con créditos), en la segunda homenajeando a Ghost y en la tercera con esa pelea y despedida vía radio.  
  • Ella siempre termina siendo rehén del villano: se vuelve personal.
  • El gran monólogo sobre el amor y los valores al final donde los medios los registran
  • El juego de disfraces haciendo referencia a los espías: en la primera él se convierte en referi de Beisball, en la segunda se disfraza de mariachi y en la tercera de estrellas de Hollywood para colarse en los Óscars. 
  • Los créditos finales: aparecen primero los técnicos y luego los actores bajo el título de "Gente que actuó en estas películas", si sus personajes no tienen nombre ponen el díalogo que dijeron y el actor. Ya para la segunda entrega pusieron "Gente que no tuvo diálogo pero que igual nos cae bien" para la lista de extras. 
Las mejores entregas, de mejor a peor


  1. La Pistola Desnuda (de los archivos secretos de la policía)
  2. La Pistola Desnuda 33 y 1/3 (El insulto final)
  3. La Pistola Desnuda 2 y 1/2 (El olor del miedo)
¿Cuál es tu favorita? 

martes, 8 de septiembre de 2015

Profesiones de cine: Psicólogos y Psiquiatras del cine


Antes de que algún profesional en 3D y no en celuloide se me ofenda: queda claro que no son lo mismo, pero para el uso del cine, terminan siéndolo. De hecho, hay pocos casos en los cuales se diferencie uno de otro.


De tan inteligentes, se piran



En este grupo están aquellos que cuentan como "los grandes manipuladores" de otros personajes. El que conoce la mente, puede, de repente, estirar un hilito de tu personalidad y moverte en diferentes direcciones. Acá, claro, entran los más célebres del cine en estas profesiones. 


Pasando el límite profesional



Dentro de esta sección, encontrarán a aquellos que borran el límite de lo personal y lo profesional y resulta desarrollando un vínculo poco objetivo con el paciente. Estos, terminan desarrollando geniales secundarios, casi siempre, y algún que otro principal en melodramas porque no hay nada mejor que una opinión certificada de por qué se quiere al personaje principal. 

Los buenos profesionales



Acá nos encontramos a esos que se lo toman en serio y por ende, acatan todas las reglas, las defienden y las usan. Esta personalidad muchas veces termina de ser lo interesante en contraposición a otro que lo invita a salir del caos, pero por sí mismo sería el más olvidable de todos los personajes.


Los pintorescos



Ellos quieren ayudarte, pero el método es por ahí poco ortodoxo. La búsqueda de la felicidad puede ser por ignorarte, por probar cosas alternativas, por ser tu rehén cuando hacés terapia. De alguna manera, en la comedia, siempre el más neurótico es el terapeuta.

¿Qué piensan de cómo retrata el cine a esta profesión?


miércoles, 5 de agosto de 2015

Manuales de cine: todo lo que sucede cuando se mezcla el placer con los negocios

El cine se nutre o inspira de la realidad, eso es claro. Lo que hoy vamos a analizar es que cuando se mezclan historias de placer y negocios, de cuán bien asume que está. No por nada hasta cuando te vas a subir a un avión te preguntan si vas "por negocios o placer". De lado a lado cada uno en su cuadrado... 

¿Ustedes qué piensan?

1) Chico conoce chica

En Secretaria Ejecutiva, Griffith le roba a su jefa el puesto y al novio.

No hay que olvidarse que la estructura clásica responde al romance heterosexual como un valor. De esta manera, el cuento empieza realmente cuando por casualidad se conocen y tiene que ver con el espacio de trabajo. 

2) No estamos en igualdad de condiciones

Andy, cuyo noviazgo era perfecto, empieza con la crisis cuando le va bien en el trabajo

Acá generalmente el hombre es el que tiene el mejor puesto, lo cual asegura mejores resultados. Digamos, una alumna-profesor o un jefe-secretaria tienen mejores posibilidades de éxito. Si la mujer es la que está más alto, o termina quedándose uno de los dos sin el puesto o es considerada una come-hombres y hasta de sexualidad indefinida. Ser exitosa en el ámbito laboral, según el cine, es para dejarte sola como un hongo.

3) Sin rival (aparente o real) no hay romance que valga

Bridget y Daniel trabajaban juntos. Daniel siempre mezclaba con placer.
En la segunda hasta está desempleado. 

Si nadie más lo desea, el tipo no puede ser una joya ¿Verdad? Lo mismo va para ella. En este tipo de films tienen que medirse con un competidor que casi siempre implica que el rico es un malbicho y el pobretón es mejor persona y en el caso de ella tiene que medirse siempre con otra fémina más sexy y poderosa que ella (pobrecita) o alguien que puede aparentar ser una damisela en peligro para no atacar la hombría de nuestro protagonista.

4) El negocio

Bullock interpreta a una apasionada abogada que usa a una gran corporación para hacer el bien

Para lograr la empatía con los personajes, tenemos que ver exactamente qué hacen, por qué lo hacen, si son felices o no haciéndolo y cuáles son sus sueños o perspectivas de crecimiento. 

5) La atracción

"No puede ir más allá de esta noche". No, claro, pero esa noche fueron MUY más allá

Aunque al principio pudo no haber sido algo manifiesto (aunque casi siempre lo es), nuestra pareja empieza a tener una intensidad en el trato que indica que sería una bomba de tiempo. 

6) Sucumbir al placer

Prácticas particulares de gente particular. 

Después de un momento en el que generalmente se puede pensar en un proyecto en conjunto que fue muy bien o una oportunidad que se les da, los muchachos van directo a los bifes. La audiencia, agradecida. 

7) Consecuencias del placer

Una cosa es contratar una dama de compañía, otra es involucrarte. 

El día posterior implica o arrepentimiento o dudas sobre cómo van a hacer para seguir juntos. La competencia en el triángulo amoroso se vuelve acá mucho más fuerte.

8) ¿Cómo quedó el negocio?

Cuando él le lee la mente a ella, desarrolla la mejor campaña.
Por algo cuando se enamora él renuncia, por ética

Acá se ve lo complejo: el negocio pudo haber sido genial, pero no está bien mezclar los negocios con el placer porque nunca termina siendo del todo claro. Se cuenta si todo salió bien o si todo salió mal. 

9) Alguna de las dos cosas se termina

Este matrimonio estaba oculto por miedo a ser echados.
Uno de los dos se va para que el otro conserve el puesto hacia el final del film

Acá se separan las aguas: o ya no trabajan juntos o la historia se termina. En algunos casos, ambos. 

10) ¿Siguen juntos?

No podés salir con clientes ni llevar a tus novios al bar.
Si dejás de trabajar ahí, el cantar es otro.

Después de todo esto, en el film tienen que actualizarte si aquello que pasó dio para un romance o que todo murió.

¿Qué pasos creen que faltan? ¿Hay que mezclar negocios y placer?

lunes, 27 de julio de 2015

Lunes de Sagas Presenta: Arma Mortal




Arma Mortal es, sin dudas, uno de los films que más veces he visto de chica en la tele. Mi enamoramiento platónico con Mel Gibson debe haber ayudado mucho, pero sea como sea, lo que provoca es una lógica de testosterona y camaradería que tiene un gancho innegable. Ahí donde en otros policiales el foco está en el brillante villano, en esta “buddy cop film” lo que se busca es mostrarte el vínculo entre la pareja de detectives que deben aprender a trabajar juntos para salvar al mundo. 

Uno correcto, perfecto y entrado en años y el otro una bomba de tiempo (que encima fuma y tiene pelo largo, claro, como toda la gente ruda y al mismo tiempo terriblemente carismática de los 80s). Este sub género claramente apunta a algo que se puede ensayar pero no igualar: el carisma. 

Y hablando de la crisis de ideas de Hollywood desde el año pasado se está rumoreando que se viene un reboot y que Chris Hemsworth (Thor) tendría el papel de Gibson. El proyecto estaría dirigido por Justin Lin. Bue, veremos si por una vez uno de estos reboots no me arruinan la infancia. Oremos hacia Mad Max Fury Road para inspirarlos. Pero mientras, revisemos lo que ha sido la saga según la visión de Richard Donner, quien dirigió las cuatro y a Gibson en muchos proyectos más. 

Lethal Weapon (1987)


Siguiendo los parámetros del género, esta historia empieza desde el punto de vista de Roger, quien tiene miedo a envejecer cuando le imponen un nuevo compañero de trabajo que además de ser joven, resulta que el tipo es un poco kamikaze. Todo esto pasa en una gran urbe que en cada paso que dan se encuentran con alguna otra cosa oscura y terrible: hay mafia, hay drogas, hay adictos a la pornografía, hay luces de neón a morir como piden los 80s. Y ni hablar de la moda.

Una de las cosas que mejor funciona en esta película es la construcción de personajes: el que tiene miedo se encuentra con un caso ligado íntimamente a él y a su pasado y el que es un kamikaze lo hace por cuestiones concretas personales lo cual provoca una identificación compleja porque lo vemos a través de la comprensión del más normal de los dos. El guión es un obsequio de un gran fan del género: Shane Black, el mismo de Kiss Kiss Bang Bang que es una parodia adorable. Olvidaremos, en estas loas, a Iron Man 3. Archívese.


Ya desde la secuencia de títulos con Jingle Bells sabemos que están apuntando a una lógica lúdica, si a esto sumamos que lo primero que vemos es a una chiquita semidesnuda, con encaje, claros gestos lujuriosos y con la nariz más llena de polvo blanco que Pulp Fiction, el policial asoma y se queda. Bien clásica: en las primeras dos secuencias tenés resuelta la Intriga de Predestinación donde sabés dónde están los personajes, quiénes son, qué hacen y qué es lo que tienen que hacer. Simple, sencillo, efectivo. 


Algunas joyitas hacia el final: cuando todo se vuelve según los extremos de Riggs, la coloración roja es casi obvia pero funciona como un reloj. Ni hablar de que el tiro definitivo se hace al unísono con lo cual la dupla se forma. Además, como es tan clásica hasta usa atrezzos (objetos que permiten reafirmar el conflicto del personaje y se vuelven un símbolo más) geniales como una bala al final. 



Arma Mortal 2 (1989)



El film comienza con una persecución en plenas calles intentando detener a dos delincuentes que no sabemos qué hicieron. Otra vez el foco no está en el crimen sino en aquel vínculo entre los protagonistas. En el baúl de un BMW en el que huían encontraron oro Krugerrands, que era el que financiaba el Apartheid en Sudáfrica, lo cual refuerza esa lógica de que ellos nunca saben en qué se meten, pero el peligro los persigue. 


De todas maneras, a esta entrega no sólo no se le cae una idea sino que además no tiene nada de nada de gancho nuevo. Tan grande es la exageración que presenta que Riggs lucha con una camisa de fuerza para mostrar que puede escaparse y se encuentra con la psicóloga como testigo. Y Roger sigue acomplejado e intentando hacer que su hija mayor no crezca cuando resulta que protagoniza una publicidad de preservativos. ¿Funciona? Sí, sobre todo porque te armaste de ganas de verla después de la primera, pero hubiera tenido más valor si no hubieran querido cerrar conflictos de la entrega anterior. Los datos que no requerías antes, no los requerís ahora…

Arma Mortal 3 (1992)


De repente, llegamos a la tercera entrega. Ésta es la única de la saga que tiene secuencia de títulos (bastante simplona, digo, no es que suma algo ver casting y responsables técnicos en un fondo en llamas) y la verdad es que se nota la falta de Shane Black en el guión. 

Como es tan obvia en la construcción, Riggs arranca vestido de azul (es su “yo” más centrado) y el rojo lo deja para más adelante, cuando realmente está enojado. Como le mataron la novia en la anterior, acá tienen que crearle otro objeto de deseo y, como él está desquiciado, tiene que ser la única agente que se escapó de las garras de James Bond, prácticamente. 


De todas maneras, desde lo técnico recurre a aspectos un poco menos clásicos que le dan cierto dinamismo visual: cámaras subjetivas, paneos y travellings un poco más nerviosos y un guión cada vez más plagados de gags. Tres menos que Avengers 2, más o menos.

Persecuciones extensas pero bien filmadas terminan de hacer la cuota de encanto. Porque sí: hasta le perdonás que se enganche con una mujer porque tiene tantas cicatrices como él. Después de todo sigue siendo el tipo al que le tenés pena porque parece extremo pero se engancha enseguida, es encantador y por fin dejó de fumar…bue, al menos hasta el final de la película

Lethal Weapon 4 (1998)


Esta peli les diría que es casi una estafa. No hay secuencia de títulos y casi ni argumento. Las constantes se transforman en la estructura de un pseudo guión pero que carece de alma. De repente instalamos la lógica de familia por sobre todo mientras matamos a unos representantes de la mafia china que siempre parecen tener problemas de estreñimiento. 

La jubilación de Roger, que ya pasó por alto en la entrega anterior por una especie de adicción al peligro, y esto queda claro cuando en la segunda secuencia ya se destruye el bote que se supone era su máxima actividad una vez retirado. Riggs también está lo suficientemente viejo como para usar azules y grises y el rojo no aparece en toda la película. La máxima gracia puede ser que siempre él está más enterado de la familia de Roger que él mismo y algún guiño más como que su casa con Lorna en la playa es una combinación de una estructura y su viejo tráiler (nadie se explica cómo puede ser eso considerando que lo dejaron como un colador en la segunda y, de última, es el lugar donde mataron a su ex ¿Novia? Pero bueno, cada uno es tan morboso como quiere). 

La verdad es que la secuencia de créditos con el álbum de recuerdos hace un poco el foco en la nostalgia y mejora levemente el mal sabor de boca. Pero el film es realmente pésimo.

Constantes de la saga


Un poquito cuando se habla de una saga, se habla de una identidad que se mantiene a través de elementos que reaparecen o de situaciones simétricas. Algunas de estas son:

  • Marcaciones de género: hay cosas que pertenecen al policial como ser que el caso siempre parece mucho más sencillo de lo que es y en las primeras hasta los meten engañados, las mujeres sólo sirven para ponerlos en problemas, gran urbe donde los crímenes se hacen de noche y ellos interrogan de día y ellos no son dos detectives limpios, sino que se ensucian las manos para hacer el trabajo. 
  • Riggs y su fanatismo por “Los tres chiflados”: no sólo los ve sino que cuando investiga la compu de Lorna, resulta que ella jugaba a un videojuego del show.
  • Roger siempre tiene un conflicto con su edad y con la llegada a la adolescencia de su hija mayor y Riggs siempre está coqueteando con el suicidio. 
  • El agua siempre los salva de los tiroteos: evidentemente tenerlos secos es mucho pedir.
  • Riggs le salva la vida a Roger primero y hacia el final del film Roger hace lo propio con Riggs. 
  • Conteo y discusión sobre el “1, 2, 3…”: En determinado momento, algo tiene que coordinarse y se discute si se hace en el 3, o después.
  • La solución del caso es una misión extrema ideada por Martin, siempre. 
  • Los malos son el reflejo de la corrupción del Estado: diplomáticos, ex policías, ex militares de elite y la mafia china apoyada por funcionarios del Estado que hacen negocios por visas.

Las entregas de la saga, de mejor a peor:


  1. Arma Mortal 1
  2. Arma Mortal 3
  3. Arma Mortal 2
  4. Rápido y Furioso 68
  5. Los bañeros más locos del mundo 45
  6. American Pie 90
  7. Arma Mortal 4
¿Cuál es tu favorita? 

miércoles, 24 de junio de 2015

Duplas inolvidables director – actor. Entrega XXI: Don Siegel y Clint Eastwood


Donald Siegel marcó la vuelta de la carrera de Eastwood del Spaghetti Western al Lejano Oeste Americano. Él, que había sido reconocido por su buena apariencia y su rudeza, estaría el resto de su vida luchando contra el prejucio general de que el tipo no sabía actuar. Y se intentaría sacar un poco de encima la idea de que era un revolucionario si lo miraban los conservadores y un fascista si lo miraba un revolucionario cuando las ideas de Siegel estaban mucho más presentes que las del propio Eastwood.


Una de las grandes características del cuerpo de trabajo de este director es, a criterio personal, el ansia de marcar la diferencia y la singularidad cuando la verdad es que termina utilizando espacios y recursos muy de su época, que se terminan apoyando en la gracia del gran actor que eligió y de los grandes guiones que le han sido asignados.

La jungla humana (1969)



Primera película que hicieron juntos, donde Eastwoood es Coogan, un Alguacil que es arrastrado desde su Arizona hasta las calles de Nueva York persiguiendo a fugitivos. Como siempre, es el tipo que trabaja solo, que no es de muchas palabras pero sí de mucho encanto y de gran distancia con el resto de los seres humanos. Aparentemente apático, es un cínico absoluto, cuestión que le veía de perillas a Clint ya que era llevar el oeste a los rascacielos.

El resultado de esta dupla es mostrar más que nada el magnetismo del actor y una forma de adaptar el género a nuevos espacios. Es un guión muy pro de la mano dura y de la manera de imponer el orden en una sociedad que está perdida, mientas Coogan no puede más que revelarse contra la burocracia y la falta de códigos.

Lo más interesante es que te presentan al personaje ganando en astucia al fugitivo, pero porque tienen una lógica similar, donde el gato y el ratón son parte de la misma mugre, no de una distancia pulcra. A medida que avanza el film, finalmente se encontrará con un rival que le entusiasma perseguir. Puede enojarse, puede detestarlo, pero por fin lo sacan de su cinismo habitual para enfrentarlo con alguien a quien vale la pena enfrentar.

Dos mulas para la hermana Sara (1970)


Respetando a la época en la que fue filmada, la película hace una gala tremenda del posmodernismo y usa lo que sabemos del género, con tanto sentido del humor, que no hay chances de no encontrarle atractivo.

Si el western dice que la mujer solo puede ser o la monja o la prostituta, acá con sus geniales dotes de comedia, Shirley McLain será ambas. Si el pistolero sólo puede ser un aprovechado con sus propios códigos, un poco ácido y demás, Clint será el más estereotipado. Cuando nada les sale bien, uno no puede menos que descostillarse de risa.

Siegel acá se basó tanto en la estética Spaghetti Western que hasta la música es de Morricone, llevando de nuevo a Eastwood a terrenos conocidos. Es, probablemente, la más liviana que han hecho juntos y está pensada para lucirla a Shirley y ponerlo a él en un entorno que atrajera a la taquilla.

El seductor (1971)


Un film particularmente setentoso, donde el uso del zoom permitía los planos casi televisivos, donde el humor se transforma en un thriller tenso y atrapante. Eastwood interpreta al soldado McB, de la unión que es herido cerca de un colegio para señoritas en el sur. El pequeño detalle es que él decide pasarla bien, con lo cual intenta seducir a cada una de las mujeres de la casa, develando incestos, violaciones y secretos de lo más oscuros sin ni un poco de pudor frente a todo el disfrute que le presentaba a estas mujeres.

Si bien retrata a un momento social en el que se reprimía a la mujer, aquí todo el tiempo el reprimido es él y es quizás la más interesante en cuanto a encuadre, musicalización y relato. Aquí de verdad se lucen las dotes de montajista de Siegel haciendo planos cada vez más cerrados y asfixiantes aún cuando el personaje de John en apariencia tiene las riendas. Todo el tiempo frágil y a punto de caer, Clint Eastwood hace gala de toda su seducción y los resultados lo dejan a uno tan tieso como él.

Dirty Harry (1971)


Una de las más famosas colaboraciones de esta dupla, Harry Callahan es un inspector de San Francisco a quien conocemos después de que un francotirador asesinara a una chica y el asesino quisiera recibir notoriedad a través de los medios y extorsiones.

Además de algunas decisiones interesantísimas como el uso de la cámara subjetiva en el primer asesinato, el énfasis en las luces de neón de la ciudad de noche no sólo para demostrar la soledad del personaje, el asco que le genera el resto de la sociedad sino también que es un adicto al trabajo casi insomne. Prácticamente maneja su Ford y usa una placa pero está a pasitos de manejar un Taxi de Scorsese.

Tanto él como policía como el asesino en la piel de Scorpio son una caricatura de sí mismos: el psicópata es muy psicópata y el duro es muy duro. Lo más interesante es que presenta a una ciudad anómica en la cual sólo puede sobrevivir el detective anómico. Menos se pregunta y más se ejecuta. El sistema sólo lo hace lento (si hasta sale a comer un pancho y detecta que van a robar un banco sobre el almuerzo y los refuerzos no llegan jamás) y burocrático, donde la ley vuelve a soltar a un hombre que no puede parar.

Pero Harry no es heroico: tiene la mueca de asco plantada en el labio superior y el director lo plasma con el seguimiento de la cámara subjetiva desde unos largavistas, hasta la mirada penetrante contra el abogado criminalista. 
Toda la actuación de Eastwood es impecable, pero el broche de oro es su propio desdén al final sobre la misma institución que él representa. El descontento perpetuo. “No sería miembro de un club que me aceptara como miembro”.

Fuga de Alcatraz (1979)


La mejor de todas las que ha hecho esta dupla, que tiene un gran trabajo de tensión y espacio, siendo un thriller hecho y derecho y, además, no en estudio, sino efectivamente en la mítica cárcel.

Un thriller clásico en el que no intenta innovar, sino demostrar la fuerza de la historia, basándose en un casting sólido y un inmejorable escenario.

Eastwood es Morris, un preso que no tiene a nadie en el mundo, pero que no puede tolerar la vida entre rejas. No presenta ningún abuso más que del Alguacil, aunque nunca contra él, sino contra terceros más débiles que él siente la necesidad de defender.

Clint no solo se fugó de Alcatraz como Morris, sino también se fugó de una dupla en su mejor momento. 

Mi favorita de esta dupla: Fuga de Alcatraz. ¿La de ustedes?