Tarantino, como todo creativo, está lleno de agallas. Es la única explicación posible para que un tipo decida filmar con estética de animé japonés y logre que funcione.
Kill Bill, su título y su desarrollo son un deseo, una venganza y un destino. Todo el resto no importa. El mundo se resume en una lista de nombres y en una víctima que vive con una bala en su cabeza y sobrevive. El hueso más duro de roer.
Uma Thurman encarna a esta diosa guerrera que tuvo la disciplina y pasión para dominar las artes marciales, el corazón de Bill y la musa inspiradora de ese fantástico cuadro en el que analiza a sus oponentes (los locos 88) enfundada en un traje amarillo, mirando hacia adelante y utilizando la espada curva como espejo retrovisor. Sólo Tarantino puede inyectarle adrenalina en el corazón para volverla una asesina descarnada (haciendo referencia a su papel en Pulp Fiction).
La música, en este como en casi todos los films de este autor, es otro factor importante. Le da un carácter lúdico y liviano a veces y otra un tinte melodramático por más que en la primera opción casi siempre son derramamientos de sangre gigantes y cruentos.
La utilización de animaciones en la presentación de O – Ren iShii es altamente dramática y no hace ruido por ser coherente con el resto del film, dividido en capítulos y cada uno con su personaje y su planteo.
Completan el elenco un misterioso Bill que en esta entrega no aparece pero se presenta como el titiritero de la situación, su hermano encarnado por el genial Michael Madsen que nunca abandona su sombrero vaquero y está feliz de que ella se haya despertado (tampoco se sabe el nombre del personaje de Uma Thurman, si no que la llaman simplemente “la novia” porque estaba en el ensayo de la ceremonia cuando le pegaron el tiro en la cabeza) para poder vengarse, su actual novia, una rubia infernal con un parche en el ojo que resulta ser Darryl Hannah y su Sophie, quien es la mano derecha de O –Ren Ishii que siempre es espectadora y pocas veces participa de las situaciones. Su rol es el de testigo.
Si bien, a mi entender, es una tensión que no supo mantener en la segunda entrega por una enorme carga de sentimentalismo, la primera es algo sólo superable por sí misma.



quizás tenía muchas expectativas pero no me pareció una gran película
ResponderEliminarBueno, hay una combinación de cosas: primero de todo claro que no estás obligada a que te guste. A mí me pasa con muchas películas de culto que pienso que son buenas pero no para tanto, Tiempos Violentos están entre esas...
ResponderEliminarSegundo que creo que las expectativas muchas veces juegan en contra y tercero que como todo el cine de Tarantino está homenajeando algo más, hay veces que creo que eso genera ruido.
También hay una construcción visual muy fuerte en la que entrás o no. La idea del animé muchas veces es la barrera para entrar a la historia...
Lamento mucho que no te haya gustado. Yo la disfruté enormemente. Me recomendás alguna para reemplazarla en mi top 100?
¿Remplazarla de tu Top 100? Sería mas facil meterla en tu Top 10 que sacarla...
ResponderEliminarEs un peliculón la mires por donde lo mires: guión, banda sonora, efectos especiales, escenas de lucha, animación, etc.
Por la gran cantidad de homenajes que tiene a otras películas (quizas la que mas) y por llevar consigo un corto animado incluido (muy pocas películas lo tienen: Matrix, Riddick, Sucker Punch, y siempre fuera de la película!) es mi película favorita.